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el pandemonium

El cuestionario del Pandemonium. Hoy, Julio Valdeón Blanco

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Julio Valdeón Blanco es escritor. Pueden encontrarlo aquí.

 

1. ¿Por qué hay algo en vez de nada?

Bastante tenemos con indagar el cuándo, no digamos ya el cómo, para encima engolar la voz y mentar el dichoso porqué.

2. ¿Cuál es la idea política más sobrevalorada de la historia?

El pueblo y su repugnante incubadora, la patria, y viceversa.

3. ¿Y la más infravalorada?

La ciudadanía y su matrona, la ilustración.

4. ¿Cómo cree que será España dentro de 50 años?

Escribo a la pieza. Si ya me cuesta intuir cuánto cobraré el mes que viene, ¡cómo voy a predecir el futuro de España!

5. ¿Qué libro cambió su forma de pensar y en qué sentido lo hizo?

Muchos. Cada uno, añadiendo cuestiones o problemas. Ayudándome a replantear lo que creía saber. Por ejemplo, los de Emilio Lledó, o los de Fernando Savater o, muy distintos, los de Norman Mailer. O En busca del tiempo perdido, de Marcel Proust, o los de Bertrand Rusell. O los de mi querido paisano, Miguel Delibes. O los diarios de Pla, esenciales para aliviar mi natural tendencia al arrebato. O Manuel Vázquez Montalbán. O Raval, del amor a los niños, entre otros libros de Arcadi Espada, por aquello de comprender, al fin, qué significa ser periodista. Tantos títulos, todos válidos, ricos y vibrantes.

6. ¿Cuál es su receta para cambiar el mundo?

Ni quiero ni aspiro a cambiarlo. Me gusta el mundo. Claro que poco a poco cambia, muta, no sé si a mejor. Bueno, sí, a mejor. Los ensayos de Montaigne y Voltaire, las constituciones liberales, los antibióticos… son muchos los pequeños aliños que han ido mejorando el sabor del puchero.

7. ¿En qué proyecto, investigación o rama de la ciencia tiene puestas más esperanzas y por qué?

Estoy con Woody Allen: el orgasmatrón.

8. ¿Seguirán existiendo la democracia y el libre mercado dentro de 100 años? Si cree que no será así, ¿qué tipo de organización política y/o económica ocupará su lugar?

No. Todo se decidirá en asamblea en la Puerta del Sol.

9. ¿Sigue teniendo la filosofía algún sentido en la era de la ciencia?

La filosofía de tradición ilustrada no es incompatible con la ciencia. Opera en un campo complementario. Plantea cuestiones ajenas al laboratorio. Reflexionar sobre la democracia, la libertad, el erotismo o la justicia, estimular el pensamiento crítico, el racionalismo, es tarea del buen filósofo. El buen científico, además, incluso necesariamente, también será un humanista.

10. Si tuviera que trabajar como abogado del diablo, ¿a quién o qué escogería como cliente?

Me conformaría con tener un gramo del coraje, la dignidad y la elegancia de Gregory Peck en Matar un ruiseñor, defienda a dios o al diablo.

11. ¿Cuál es el mayor peligro al que se enfrentará la humanidad durante los próximos años?

El fanatismo, religioso o nacionalista. También me preocupa que, asqueados por la pila de cadáveres acumulados por dos siglos de utopías socialistas, deflagremos cualquier posibilidad de elaborar una razón crítica al pensamiento unánime, que recemos de la manita el catecismo neoliberal, ya saben, la guasa de que el mercado corrige todo y no requiere dodotis. Capitalismo de rostro humano, dicen, como si el canibalismo financiero no estuviera basado exclusivamente en la acumulación de riquezas. O como si, más prosaicamente, hubiera perdido su rostro en accidente automovilístico: pregunten a Schröder, Blair, González, Clinton o Aznar por sus actuales trabajos. ¿Rostro humano? Con nombres y apellidos.

12. ¿En qué aspectos concretos ha empeorado la humanidad con respecto a los siglos anteriores, si es que cree que lo ha hecho en alguno?

Más que empeorado sorprende, o desespera, que fantasmas que creíamos debilitados, como la religión, el nacionalismo o el racismo, vuelvan felices y rearmados.

13. ¿En qué casos el fin justifica los medios, si es que cree que lo hace en alguno?

En la defensa de la libertad, y ni siquiera. Uno de los errores trágicos de la izquierda fue defender que frente a la injusticia ciertos comportamientos violentos estaban justificados. El ejemplo de Martin Luther King demuestra que las vías pacíficas contra la injusticia no sólo son más aconsejables, también más eficaces y sólidas. Quienes dicen que el fin justifica los medios, etc., deben de ser firmes defensores de la razón de Estado, por ejemplo en el caso del GAL, pero si algo demuestra la heroica lucha del Estado español contra el terrorismo es que las vías democráticas, siendo por naturaleza de digestión lenta, son las únicas merecedoras de aplauso.

14. ¿Cuál es su criterio para medir la bondad o la maldad de una determinada idea política?

El daño que cause a las personas. Lo alejada que esté de la triada enunciada por la revolución francesa, ya sabe, Libertad, Igualdad y Fraternidad. Por supuesto, me contradigo: la guillotina casa mal con mi anterior respuesta. Es lo que tiene, ay, no haber ensayado ante el espejo.

15. ¿Libertad o igualdad? ¿Por qué?

Ciertamente acentuamos tanto las virtudes de la igualdad que olvidamos que sin la libertad era inconcebible. Pero no hay una sin la otra. Desposeídos de igualdad jurídica, o con amplios sectores víctimas de una brutal desigualdad económica, tampoco hay auténtica libertad y es imposible competir y/o progresar en buena lid.

16. Si pudiera escoger, ¿preferiría vivir en un mundo en el que dios existiera o uno en el que no? ¿Por qué?

Planteárselo resulta ocioso, y el ocio prefiero dedicarlo a cuestiones más acuciantes. Por ejemplo, ¿qué cenaré este fin de semana? ¿Sushi o gazpacho? Yo, siguiendo de nuevo a Woody Allen, antes que vivir en el corazón de los lectores o, para el caso, en un mundo en el que dios existiera, preferiría seguir viviendo en mi apartamento.

17. ¿Cuál es su placer culpable?

Los placeres son fabulosos siempre y cuando no hagan daño a terceros. Bastante tengo con las miserias como para encima sentirme culpable por los placeres.

18. ¿Es su vida como se la había imaginado a los 20 años?

Más o menos. Aunque nunca pensé que viviría en Nueva York. Aspiraba a ser feliz, o sea, en mi caso, a ser escritor profesional y rodearme de gente a la que quiero y me quiere. Lo primero, a mordiscos, con notables vaivenes, lo he conseguido. Lo segundo siempre lo he disfrutado, ahora incluso mejorado, con una mujer excepcional a mi lado.

19. En el hipotético caso de que usted fuera uno de los bomberos de esta noticia, ¿habría dejado que se quemara la casa? ¿Por qué?

Cielos, quiero creer que no. Que no soy tan hijo de puta. De todas formas hay detalles en la noticia que se me escapan, que no comprendo. No sé si creérmela del todo.

20. ¿A qué pregunta no ha encontrado respuesta aún y cree que no la encontrará jamás?

Pues, por ejemplo, ¿por qué tengo tanta suerte que casi todo lo que me gusta es legal, nada hay en ello de inmoral y, encima, como y no engordo (demasiado)?

 

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Written by cristian campos

4 noviembre, 2011 a 7:00

Publicado en cuestionario

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Una respuesta

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  1. Como neoliberal, neocón y todos los neos, quisiera mandarle el más cálido de los saludos a él y -si se pudiera- a su difunto papá en cuyos libros tantísimo aprendí y sigo aprendiendo. Don Julio Valdeón: uno de nuestros mejores medievalistas, o el mejor.

    Un abrazo.

    Juan Pablo Arenas (@arenasjp)

    4 noviembre, 2011 at 20:00


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