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el pandemonium

Los 15 mejores apocalipsis: pa’lo que me queda en el convento me cago dentro

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(Publicada en el blog de Arcadi Espada el 30 de enero de 2011)

 

1. Akira (Katsuhiro Otomo, 1982-1993)

Un gigantesco manga de más de 2.000 páginas en el que no falta ninguno de los ingredientes de un apocalipsis como dios manda: devastaciones nucleares, bandas callejeras, megalópolis decadentes, tecnología incomprensible, científicos borrachos de poder, cultos mesiánicos, luchas de poder entre facciones políticas, golpes militares, sectas milenaristas, reflexiones sobre el superhombre nietzschiano, física cuántica, el Big Bang, influencias de Stanley Kubrick y muy especialmente de La Naranja Mecánica y de 2001: Una odisea del espacio… Llamarlo “monumental” es poco. Y por cierto, dejen el anime para cuando hayan acabado de leer el manga; no es lo mismo ni de lejos…

2. El Apocalipsis de San Juan (dios, por medio del Apóstol San Juan, a finales del siglo 1 d.C.)

Un delirio psicodélico plagado de simbolismos y metáforas alucinógenas que deja en mantillas los pasajes más psicotrópicos de Hunter S. Thompson. De ahí su dificultad para ser aceptado en el canon bíblico del Nuevo Testamento (en Occidente, el Apocalipsis no fue oficialmente aceptado como canónico hasta el año 382, mediante un decreto del Papa Damaso I).

3. La carretera (Cormac McCarthy, 2006)

Una novela canónica del género “sin concesiones al lector”. En unos Estados Unidos devastados por un cataclismo desconocido, un padre y su hijo emprenden un viaje hacia la costa a través de parajes sepultados bajo toneladas de ceniza y controlados por grupos de caníbales. Avisados quedan de que todas y cada una de las frases de The Road se digieren cual polvorón de yeso reseco: así de atroz y de desesperanzada resulta su lectura. La película de 2009 dirigida por John Hillcoat logra reflejar bastante fielmente la atmósfera inclemente del original de Cormac McCarthy.

4. 12 monos (Terry Gilliam, 1995)

Grotesca, excesiva y alucinada, 12 monos conjuga las plagas víricas, el género post-apocalíptico y los viajes en el tiempo en dos horas de metraje con varios niveles de lectura. La película se basa en el mediometraje experimental La Jetée (1962), de Chris Marker.

5. 28 días después (Danny Boyle, 2002)

La película que resucitó el interés por el género post-apocalíptico, sección muertos vivientes. ¿La novedad? Los zombis de Danny Boyle corren que se las pelan en vez de caminar arrastrando los muñones cual tortuga reumática. Los que prefieran la letra impresa pueden hacerse con Guerra Mundial Z (Max Brooks, 2006), en la que un funcionario de la ONU recibe la misión de documentar y recoger los testimonios de los supervivientes de una guerra mundial que ha enfrentado a los seres humanos con una plaga de zombis. Guerra Mundial Z es, por cierto, la continuación de Zombi. Guía de supervivencia (2003), en la que Max Brooks explica todo aquello que el ciudadano medio debe saber para sobrevivir a un ataque zombi.

6. La fábrica de Absoluto (Karel Čapek, 1922)

Una novela delirante en la que la invención de un carburador que proporciona energía barata acaba provocando una guerra mundial de religiones (el carburador, además de producir energía a bajo coste, destila un subproducto indeseado: fervor religioso, o lo que el escritor checo Čapek llama “Absoluto”). El libro, escrito poco después de la finalización de la I Guerra Mundial, es una muy sutil sátira del racionalismo y el culto capitalista a la eficiencia.

7. Los pájaros (Alfred Hitchcock, 1963)

Basada remotamente en la novela del mismo nombre de Daphne du Maurier, de la que únicamente coge el título y la idea central, Los pájaros muestra una serie de violentos ataques llevados a cabo por bandadas de pajarracos asesinos contra los habitantes de un pequeño pueblo de la costa californiana. En mi altiva opinión, la auténtica (e infravalorada) obra maestra de Alfred Hitchcock. Su escena final, con los protagonistas escabulléndose aterrorizados al alba entre un mar de pájaros inquietantemente pasivos, merece figurar en el top 10 de los mejores finales de la historia del cine.

8. Hijos de los hombres (Alfonso Cuarón, 2006)

Una fábula distópica en la línea del 1984 de George Orwell, pero con alguna que otra metáfora religiosa progre pillada por los pelos (su director anda anclado ideológicamente en los años 60, y más concretamente, en los años 60 sudamericanos, con todo lo que ello conlleva). A pesar de todo, se deja ver con agrado.

9. Goslings (J.D. Beresford, 1913)

O mucho me equivoco o Goslings, subtitulada A World of Women, es la primera novela en la que se plantea la hipótesis de una sociedad compuesta únicamente por mujeres (tras una plaga que acaba con todos los hombres de Londres). El libro se adelantó por apenas un par de años a Herland (1915), de la escritora feminista Charlotte Perkins Gilman, que describe una sociedad idealizada sin guerras ni conflictos de poder, compuesta únicamente por mujeres capaces de reproducirse por partenogénesis.

10. La larga marcha (Stephen King, 1979)

En La larga marcha, uno de los libros menos conocidos de Stephen King, 100 jóvenes son seleccionados cada año para participar en la larga marcha del título, una carrera que parte de la frontera USA-Canadá y en la que los corredores no pueden detenerse ni aminorar el paso por debajo de una velocidad mínima. Los que van quedando descolgados son ajusticiados en el acto hasta que sólo queda un marchador en pie. Más que la crueldad de ese circo romano, lo que choca de La larga marcha es su descripción de una sociedad decadente y en descomposición en la que nadie parece plantearse el verdadero porqué de la carrera.

11. Mad Max (George Miller, 1979)

Los fans del género post-apocalíptico prefieren la mucho más ortodoxa Mad Max 2 (George Miller, 1981), pero la primera película de la saga es la verdadera joya de la trilogía. Aunque si nos ponemos exquisitos, Mad Max no es tanto una película del género post-apocalíptico como del género distópico, pero bueno… La escena final de la película, en la que el personaje interpretado por Mel Gibson le ofrece al villano de turno la posibilidad de amputarse su propio pie para poder sobrevivir, inspiró por sí sola toda la saga de películas de terror Saw.

12. La sequía (J.G. Ballard, 1964)

La desoladora descripción de un mundo que muere poco a poco por la escasez de agua, desde el punto de vista de un anti-héroe pasivo y derrotista. La novela es una especie de némesis de su predecesora El mundo sumergido, que muestra a un protagonista totalmente fascinado por el nuevo mundo surgido tras una catástrofe apocalíptica.

13. Los muertos vivientes (Robert Kirkman, 2003 en adelante)

Un cómic recientemente convertido en serie televisiva de éxito (con personalidad propia, todo sea dicho) y en el que no sabes si dan más miedo los zombis, a fin de cuenta unos memos descerebrados al uso, o los pocos humanos que han logrado sobrevivir. Más interesante como análisis de arquetipos psicológicos enfrentados a situaciones límite y deseosos de vivir una normalidad que no es tal que como serie de terror pura y dura.

14. Soy leyenda (Richard Matheson, 1954)

Olvídense de la película protagonizada por Will Smith y dirigida por Francis Lawrence en 2007, y de la protagonizada por Charlton Heston en 1971 (El último hombre vivo, de Boris Sagal). La novela de Richard Matheson es un clásico del género que invierte muy inteligentemente los roles arquetípicos de este tipo de historias y que muestra una floreciente sociedad de engendros en la que el único ser humano que ha sobrevivido a la plaga bacteriológica es visto como un monstruo (mítico, de ahí el título de la novela) a exterminar.

15. Battlestar Galactica (Ronald D. Moore y David Eick, 2003-2009)

Infravaloradísima y épica serie de tv de ciencia ficción en la que, más allá de su trama central, se tratan temas como el choque de civilizaciones, el terrorismo, la religión y el 11-S. Si prefieren dejarse de mandangas, siempre pueden quedarse con el nivel de lectura más superficial (pero no por ello menos interesante): el del intento de aniquilamiento de la raza humana por parte de su más perfecta creación, una raza de robots que evoluciona hasta el punto de desarrollar su propia religión, una que considera al ser humano no su dios creador, sino un subproducto defectuoso del devenir del universo.

 

Y 10 más:

 

16. La novela La hora final (Nevil Shute, 1957)

17. El cómic Y: El último hombre (Brian K. Vaughan, 2002-2008)

18. La novela Cántico a San Leibowitz (Walter M. Miller Jr., 1960)

19. El ensayo El mundo sin nosotros (Alan Weisman, 2007)

20. La novela El martillo de Lucifer (Larry Niven y Jerry Pournelle, 1977)

21. La novela Alas, Babylon (Pat Frank, 1959)

22. El manga Dragon Head (Minetaro Mochizuki, 1994-2000)

23. La novela El canto del cisne (Robert R. McCammon, 1987)

24. La novela El cartero (David Brin, 1985)

25. El manga Panorama infernal (Hideshi Hino, 1990)

 

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Written by cristian campos

11 septiembre, 2011 a 7:00

3 comentarios

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  1. Absolutamente de acuerdo con su opinión sobre The Birds, esa extrañísima película sin música. Y sí, “Children of Men” es una película más que notable, que pasó injustamernte desapercibida.

    Gabriel Syme

    11 septiembre, 2011 at 14:29

  2. Añadiría la serie y la película “La Fuga de Logan”

    Jose

    11 septiembre, 2011 at 15:28

  3. What a joy to find such clear thgkiinn. Thanks for posting!

    Reynaldo

    22 abril, 2014 at 17:51


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