Curiosa la foto de la Luna: al verla la Estación Espacial me pareció ET en la bicicleta.
Hagan este “experimento” cuando tengan uno a mano: cojan un globo terráqueo, da igual el tamaño. Busquen España. Vean la poca distancia que hay de Madrid a Valencia. Proyecten esa distancia en vertical desde la superficie del globo. Esa es más o menos la miserable distancia de la Tierra a la que orbita ese montón de carísima chatarra llamada Estación Espacial Internacional. Y es también, más o menos, la distancia máxima que alcanzaba la lanzadera espacial. Háganlo de verdad, no en la imaginación: se sorprenderán.
Si se alejan un poco y se imaginan 30 globos terráqueos como el que tienen delante (insisto: ¡treinta!) pegados unos a otros en linea recta, estarán ante la distancia que hay de la Tierra a la Luna. ¡Treinta! Eso es otra cosa ¿eh? Pensar que unos tíos de carne y hueso, hace un montón de años, metiditos en unas minúsculas judiitas, recorrieran toda esa distancia, bajaran, subieran y volvieran aquí, me parece la cosa más increíble que ha ocurrido jamás. Cuando lo pienso me dan ganas de llorar: no somos más que un animalito, pero joder qué cosas podemos hacer.
Yikes! Another cliffhanger?! I’m a litlte terrified for this book honestly. I don’t want a new guy, I want Alex! But I’m happy you totally loved and I’m DYING to get my hands on this book!
Curiosa la foto de la Luna: al verla la Estación Espacial me pareció ET en la bicicleta.
Hagan este “experimento” cuando tengan uno a mano: cojan un globo terráqueo, da igual el tamaño. Busquen España. Vean la poca distancia que hay de Madrid a Valencia. Proyecten esa distancia en vertical desde la superficie del globo. Esa es más o menos la miserable distancia de la Tierra a la que orbita ese montón de carísima chatarra llamada Estación Espacial Internacional. Y es también, más o menos, la distancia máxima que alcanzaba la lanzadera espacial. Háganlo de verdad, no en la imaginación: se sorprenderán.
Si se alejan un poco y se imaginan 30 globos terráqueos como el que tienen delante (insisto: ¡treinta!) pegados unos a otros en linea recta, estarán ante la distancia que hay de la Tierra a la Luna. ¡Treinta! Eso es otra cosa ¿eh? Pensar que unos tíos de carne y hueso, hace un montón de años, metiditos en unas minúsculas judiitas, recorrieran toda esa distancia, bajaran, subieran y volvieran aquí, me parece la cosa más increíble que ha ocurrido jamás. Cuando lo pienso me dan ganas de llorar: no somos más que un animalito, pero joder qué cosas podemos hacer.
Rey Narmer
28 diciembre, 2011 a 10:42
Yikes! Another cliffhanger?! I’m a litlte terrified for this book honestly. I don’t want a new guy, I want Alex! But I’m happy you totally loved and I’m DYING to get my hands on this book!
Bryan
3 marzo, 2013 a 15:01
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xropkyqxigl
7 marzo, 2013 a 9:53