El cuestionario del Pandemonium. Hoy, José Pardina
José Pardina es periodista y director de Muy Interesante.
1. ¿Por qué hay algo en vez de nada?
Leibniz fue el primero en preguntárselo; y los físicos y cosmólogos todavía siguen en ello: materia y antimateria, antipartículas, positrones… Materias (muy) oscuras. Mejor dejarlo en manos de los ingenieros del CERN y la NASA y entretenernos con asuntos más livianos y baratos –obtener un miligramo de antimateria costaría unos 40.000 millones de euros– mientras nos dirigimos alegres de regreso hacia la nada.
2. ¿Cuál es la idea política más sobrevalorada de la historia?
Sin duda, la idea de patria. Pura emotividad irracional.
3. ¿Y la más infravalorada?
Los conceptos de ciudadano y ciudadanía.
4. ¿Cómo cree que será España dentro de 50 años?
Me temo que más pequeña que hoy. Quizás 7.000 kilómetros cuadrados menos, tal vez 15.000. En cualquier caso, también espero que algo más bienhumorada.
5. ¿Qué libro cambió su forma de pensar y en qué sentido lo hizo?
Casi cada libro que leo confronta y cambia mi forma de pensar. El último, Hitch-22 –las memorias del gran Christopher Hitchens–, me ha enseñado mucho sobre cómo se producen los cambios en la forma de pensar que experimentamos a lo largo de nuestra vida: no hay repentinas “caídas del caballo” sino largos “caminos de Damasco”; sutiles adaptaciones a la realidad puntuadas por algunos hechos concretos más o menos memorables, aunque sólo para el caminante que se atreve a apearse del burro.
6. ¿Cuál es su receta para cambiar el mundo?
De hecho son dos: el gazpacho, con guarnición, y el bacalao al pil pil.
7. ¿En qué proyecto, investigación o rama de la ciencia tiene puestas más esperanzas y por qué?
En la neurociencia, llamada a poner un poco de orden en las desviaciones mágicas, metafísicas y espiritualistas de los seres humanos. En la biotecnología y la investigación con células madres. En cualquier intento serio de fortalecer y mejorar nuestra débil condición frente a la enfermedad, el dolor, el envejecimiento y la muerte.
8. ¿Seguirán existiendo la democracia y el libre mercado dentro de 100 años? Si cree que no será así, ¿qué tipo de organización política y/o económica ocupará su lugar?
Espero y deseo que sí… si no han sido sustituidos (violentamente) por algún tipo de teocracia igualitarista. Desde que hay civilización hay libre mercado, a pesar de los ensayos, siempre fallidos, por acabar con él. Más incierta me parece la supervivencia de la democracia. A China me remito.
9. ¿Sigue teniendo la filosofía algún sentido en la era de la ciencia?
Definitivamente sí, aunque sólo sea como necesaria gimnasia mental. La búsqueda de sentido es uno de nuestros más queridos universales humanos. Por más que las respuestas sigan siendo tozudamente desmoralizadoras.
10. Si tuviera que trabajar como abogado del diablo, ¿a quién o qué escogería como cliente?
A nadie, allá cada cual con sus ídolos, santos y beatos. Bastante me cuesta cuestionar mis propios modelos a imitar. En cualquier caso, disfruto mucho con los abogados del diablo inversos y las desmitificaciones bien argumentadas de personajes “intocables”, ya sean la madre Teresa de Calcuta, el Ché Guevara o Enrique Tierno Galván.
11. ¿Cuál es el mayor peligro al que se enfrentará la humanidad durante los próximos años?
El fanatismo religioso (una vez más).
12. ¿En qué aspectos concretos ha empeorado la humanidad con respecto a los siglos anteriores, si es que cree que lo ha hecho en alguno?
Creo que, en lineas generales, y también estadísticamente, la humanidad va a mejor desde que aprendimos a leer y escribir, hace unos 10.000 años o así. Otra cosa es que, circunstancialmente, podamos estar empeorando a niveles individuales.
13. ¿En qué casos el fin justifica los medios, si es que cree que lo hace en alguno?
Me gustaría creer que en ningún caso. La ley debe ser universal. Ahora bien, me reservo el derecho de cambiar de opinión.
14. ¿Cuál es su criterio para medir la bondad o la maldad de una determinada idea política?
Las acciones y consecuencias que desencadena, o puede desencadenar, cualquier buenismo idealista han sido terribles a lo largo de la historia. Hay que tener cuidado con las utopías. No hablemos ya de la injusticia, el despotismo y la crueldad cuando se manifiestan sin ambages disfrazados de ideología, por ejemplo en el caso del racismo.
15. ¿Libertad o igualdad? ¿Por qué?
Creo que no son conceptos antagónicos sino complementarios. Pero si nos ponemos esencialistas, prefiero la libertad al igualitarismo. Libertad incluso para ser distinto y desigual.
16. Si pudiera escoger, ¿preferiría vivir en un mundo en el que dios existiera o uno en el que no? ¿Por qué?
¡Por Dios, qué pregunta! Quite, quite, qué agobio…
17. ¿Cuál es su placer culpable?
¿Dejarme llevar por la pereza? El desistimento… Aunque, bien mirado, me produce más remordimiento que placer.
18. ¿Es su vida como se la había imaginado a los 20 años?
Ni de coña. A esa edad tenía la imaginación abotargada por la ignorancia y el narcisismo.
19. En el hipotético caso de que usted fuera uno de los bomberos de esta noticia, ¿habría dejado que se quemara la casa? ¿Por qué?
El detalle de los tres perros y el gatito hace tambalear cualquier convicción.
20. ¿A qué pregunta no ha encontrado respuesta aún y cree que no la encontrará jamás?
Seguiré dando vueltas a la 13 y a la 17…



Las caídas del caballo suelen ser abruptas porque se trastabilla al apoyar el pie. De súbito el castillito se colapsa y se termina el invento. Es un proceso lento pero tienen un susto que hace contravolantear. En mi caso fue el 11s.
Juan Pablo Arenas (@arenasjp)
11 septiembre, 2011 a 4:05
[...] José Pardina, en el cuestionario del Pandamonium. [...]
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12 septiembre, 2011 a 13:43